El proyecto ‘Remoblar Post-DANA’, impulsado por la FUNDACIÓN JÓVENES Y DESARROLLO en colaboración con la cooperativa Makea y con el apoyo de Plan International España, ha sido premiado en la Bienal Iberoamericana de Diseño 2026. La iniciativa ha permitido recuperar espacios educativos afectados por las inundaciones de 2024, implicando al alumnado y al profesorado en una experiencia de reconstrucción colectiva, sostenibilidad y participación.
La reconstrucción de las escuelas valencianas tras la DANA sigue dando frutos. La iniciativa promovida por nuestra organización, JÓVENES Y DESARROLLO, ha recibido un importante reconocimiento internacional gracias al proyecto Remoblar Post-DANA, galardonado en el eje Diseño para la Resiliencia de la décima Bienal Iberoamericana de Diseño (BID26), celebrada en Madrid.
El premio, concedido al trabajo desarrollado por la cooperativa Makea, pone en valor una intervención que ha ido mucho más allá de reponer el mobiliario dañado. La propuesta ha convertido la recuperación de los centros educativos en una oportunidad para aprender, colaborar y fortalecer las comunidades escolares.



Casi 300 personas entre estudiantes y docentes participaron en estas actividades en 10 centros escolares de seis localidades valencianas
Entre mayo de 2025 y febrero de 2026, cerca de 290 personas, entre estudiantes y docentes, participaron en las actividades desarrolladas en 10 centros públicos de Alfafar, Paiporta, Picanya, Benetússer y València. A través de talleres participativos, el alumnado pudo identificar necesidades de sus espacios escolares y contribuir directamente a su transformación.
El resultado ha sido la construcción de 22 piezas de mobiliario, principalmente bancos para los patios y bibliocarros que facilitan el acceso a la lectura en diferentes espacios. Para su elaboración se emplearon técnicas accesibles y materiales reutilizados, incluida madera recuperada de una carpintería afectada por las inundaciones.
Además de mejorar las instalaciones, el proyecto ha fomentado la creatividad, el trabajo en equipo y la reflexión sobre el cuidado del entorno y la emergencia climática. Los diseños, compartidos de forma abierta, permiten que los propios centros puedan seguir reparando, adaptando y construyendo nuevos elementos.
Este reconocimiento, que se suma a una distinción de plata en los Premios ADCV 2026, refuerza el valor de una reconstrucción que sitúa a la infancia y la juventud como protagonistas de su propio entorno, una apuesta por la educación transformadora que forma parte del compromiso de Jóvenes y Desarrollo.