En un contexto marcado por la violencia, el cierre de escuelas y la falta de oportunidades para miles de jóvenes, Haití sigue apostando por la educación como herramienta de futuro. En el marco del programa Por una educación y formación técnica y profesional inclusiva y alineada con el empleo, financiado por la Unión Europea, se ha celebrado una semana de formación presencial dirigida al profesorado del Bachillerato Tecnológico participante en el proyecto. La iniciativa supone un nuevo avance para fortalecer la calidad educativa y mejorar la empleabilidad juvenil en el país.
La formación reunió a ocho docentes de informática procedentes de cuatro centros educativos haitianos, Fundación Vincent, Sainte Rose de Lima, Dominique Mazzarello y Dominique Savio, que trabajaron junto al equipo de Formadores de Formadores (FdF) de ENTec, entidad de formación docente de carácter público-privado gestionada por la Fundación Rinaldi, socio local del programa.
Las sesiones se desarrollaron entre Puerto Príncipe y la Antena Norte de ENTec, en Cabo Haitiano, puesta en marcha gracias al propio proyecto. Durante la semana, el profesorado participó en actividades prácticas y espacios colaborativos centrados en el intercambio de experiencias y en la aplicación del Enfoque por Competencias (APC), una metodología que busca conectar la formación técnica con las necesidades reales del mercado laboral haitiano.
El profesorado es clave para transformar
Uno de los hitos más relevantes de esta etapa fue la participación presencial, por primera vez, de los futuros Formadores de Formadores, quienes asumieron la conducción de varias sesiones y realizaron el acompañamiento pedagógico del grupo. Esta experiencia forma parte de su proceso de certificación oficial ante el Instituto Nacional de Formación Profesional de Haití (INFP).
“Este proyecto demuestra que invertir en la formación del profesorado es clave para transformar los sistemas educativos: no sólo fortalece sus capacidades, sino que genera un impacto directo en la empleabilidad de los jóvenes y en el desarrollo del país”, afirma Raquel Fuente, responsable del Área de Cooperación Internacional.
La valoración realizada por los participantes ha sido muy positiva y los objetivos previstos para esta fase se han alcanzado plenamente. Tras esta formación presencial, los docentes afrontan ahora el último módulo online antes de la semana de microlecciones que les permitirá obtener la certificación como formadores APC. Este paso será clave para implementar el Bachillerato Tecnológico bajo esta metodología a partir del curso escolar 2026-2027.
El proyecto se desarrolla en un momento especialmente complejo para Haití. La violencia armada y la inseguridad han provocado el cierre de más de 1.600 escuelas y afectado directamente a cientos de miles de estudiantes y docentes en todo el país.


