Desde la Fundación Jóvenes y Desarrollo hemos aportado al estudio de CEIPAZ un caso de intervención en Tigray (Etiopía), centrado en la protección, el empoderamiento y la resiliencia de las mujeres en un contexto marcado por el conflicto.
Hemos colaborado con CEIPAZ en el estudio La Agenda de Mujeres, Paz y Seguridad en la implementación del Triple Nexo en la Cooperación Española, una investigación que analiza cómo integrar de manera más eficaz la acción humanitaria, el desarrollo y la construcción de paz desde una perspectiva de género.
El estudio recoge experiencias de distintas organizaciones y contextos con el objetivo de identificar aprendizajes, desafíos y propuestas que contribuyan a una cooperación más integral, sostenible y sensible al conflicto. En este marco, CEIPAZ nos solicitó, a Jóvenes y Desarrollo, la aportación de un caso de estudio basado en el proyecto Paz, igualdad de género y resiliencia de la mujer en Etiopía, desarrollado en la región de Tigray.
Tigray ha sido una de las zonas más afectadas por el conflicto civil en Etiopía, con graves consecuencias para la población y, de manera especial, para las mujeres y niñas. En este contexto, el proyecto acompañado por Jóvenes y Desarrollo busca contribuir a la erradicación de todas las formas de violencia, especialmente la violencia ejercida contra las mujeres, así como fortalecer su resiliencia, su empoderamiento y su integración socioeconómica.



Es importante situar a las mujeres en el centro de los procesos de recuperación, prevención y construcción de paz, porque su participación es clave
La intervención se articula en torno a tres grandes ejes de trabajo. En primer lugar, el fortalecimiento de la sociedad civil y de las instituciones locales para mejorar la detección, atención y abordaje del trauma provocado por el conflicto. En segundo lugar, la protección y el empoderamiento de mujeres víctimas de violencia, mediante apoyo psicosocial, terapias grupales, acompañamiento especializado y formación laboral. Y, en tercer lugar, la prevención de la violencia a través de acciones educativas, campañas de sensibilización y la promoción de una cultura de paz en las comunidades.
Esta experiencia pone de manifiesto la importancia de situar a las mujeres en el centro de los procesos de recuperación, prevención y construcción de paz. Su participación activa no solo es clave para reparar los daños provocados por la violencia, sino también para generar comunidades más resilientes, cohesionadas y capaces de avanzar hacia una paz sostenible.
Con esta colaboración, desde Jóvenes y Desarrollo contribuimos a visibilizar el papel de la cooperación internacional en contextos de crisis, donde la acción humanitaria, el desarrollo y la construcción de paz deben abordarse de forma coordinada y con una mirada específica hacia los derechos, necesidades y capacidades de las mujeres.