El terremoto en Colombia golpea a comunidades que ya vivían en situación de vulnerabilidad

El terremoto en Colombia del pasado 10 de agosto ha dejado una profunda huella en el oeste del país. El seísmo, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, ha provocado graves daños en viviendas, centros educativos, hospitales, carreteras y otras infraestructuras. El balance de daños continúa siendo provisional mientras siguen las labores de búsqueda, atención y evaluación de daños.

Detrás de las cifras hay miles de familias que han perdido sus hogares o que afrontan estos días con incertidumbre y miedo. La emergencia golpea, además, a territorios donde muchas comunidades ya vivían situaciones de pobreza, exclusión y dificultades para acceder a servicios básicos.

En JÓVENES Y DESARROLLO conocemos bien esta realidad. Actualmente desarrollamos proyectos en Colombia junto a nuestras contrapartes locales y uno de ellos se encuentra precisamente en Tumaco, en el departamento de Nariño, una de las zonas afectadas por el terremoto.

Acompañar cuando la vulnerabilidad aumenta

En Tumaco trabajamos, con financiación de la Comunidad de Madrid, junto a 480 personas, entre ellas 75 niños y niñas. El proyecto ofrece refuerzo escolar y atención psicosocial y promueve la formación artesanal y el acceso al empleo de mujeres, especialmente madres que son cabezas de familia.

El terremoto ha causado daños en la infraestructura donde se desarrollan estas actividades. Se han visto afectadas las columnas que sostienen la construcción sobre el mar y parte de la cubierta. Las evaluaciones realizadas por nuestra contraparte local estiman que alrededor del 30% de las instalaciones presenta algún tipo de afectación.

Son daños materiales, pero afectan a espacios que cada día ofrecen educación, protección, acompañamiento y oportunidades a niños, niñas, jóvenes y mujeres.

JÓVENES Y DESARROLLO también desarrolla acciones en otras zonas del país, donde acompañamos a la infancia y las mujeres mediante proyectos de refuerzo educativo, atención psicosocial, formación y acceso al empleo, como en Bogotá con el apoyo, entre otros, del Ayuntamiento de Azkoitia.

Primera respuesta

Desde las primeras horas de la emergencia, nuestras contrapartes locales, los Salesianos en Colombia, están evaluando necesidades y acompañando a las familias más afectadas. Algunas de sus instalaciones se han convertido ya en centros de recogida y distribución de agua, alimentos y productos de higiene, mientras continúan las evaluaciones en las zonas de más difícil acceso.

Desde JÓVENES Y DESARROLLO seguimos en contacto con nuestros socios locales y atentos a la evolución de las comunidades con las que trabajamos.

Quienes quieran colaborar con las personas afectadas por el terremoto en Colombia pueden hacerlo a través de Misiones Salesianas, que ya ha enviado una primera ayuda de emergencia y mantiene abierta la campaña Emergencia Colombia para canalizar la solidaridad.